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TODO LO QUE PUEDE PASAR

27 - Febrero - 2019

oso

Desde la Cueva del Capitán Rayo Todo lo que puede pasar…pasa Por: JCIgartua

Contra Chivas el deseo de venganza, aunado a la falta de definición del técnico de quien debe cobrar los penales, nos llevo a cambiar una victoria trabajada por un milagroso empate que cerca estuvo de ser una ridícula derrota.

Esta semana, Necaxa sin avasallar, ni tener frecuencia de llegadas, fue amo y señor del partido contra los Xolos durante cuando menos ochenta minutos; Sin embargo tuvo cuando menos dos jugadas que le hubieran permitido hacer el segundo gol y finiquitar el encuentro, pero como con frecuencia pasa, este segundo gol nunca llegó, y Necaxa es un buen equipo con un plantel muy limitado que ante las lesiones de 4 o 5 titulares padece para sustituirlos y mucho más para mantener el nivel.

Pese a todo, parecía claro que los tres puntos se quedaban en Aguascalientes, sin embargo un disparo que da en el poste rebota en Beckeles quien no alcanza a reaccionar y se convierte en un autogol que le da el empate a Xolos y llena de frustración a los necaxistas.

Pero faltaba lo peor. Al tercer minuto del agregado que sería de cuatro, un balonazo al centro del área sin ningún peligro, es pésimamente cabeceado por Beckeles quien lo deja a la deriva y genera un buen disparo de aire que Hugo González desvía a corner y en la ejecución de este, Fernando Meza vuela por los aires semejando a Superman gritando “a luchar por la justicia” metiendo imprudentemente la mano, para que se decretara un penalti que Gustavo Bou convirtió en el segundo gol licántropo que le daba la victoria a Xolos y generaba disgusto, frustración e impotencia en la afición necaxista que abandonó el Estadio Victoria muy molesta.

No hay más que añadir.

Pero volviendo a la realidad, pues resulta que esta semana Necaxa puede derrotar el sábado en el Estadio Azteca al Cruz Azul y ser quien ponga el último clavo al ataúd de Pedro Caixinha, o bien puede perder con los cementeros y entonces ser los artífices de la resurrección de Caixinha y sus maltrechas huestes azules. ¡Hagan sus apuestas!

Pero ahí no termina la historia. Pase lo que pase el sábado, el Necaxa se quedará todo el fin de semana en Ciudad de México, aclimatándose y preparándose para que la noche del martes nuevamente en el Azteca se enfrenten ahora, a las huestes del Piojo Herrera: las Águilas del América.

Ojalá se de una buena cosecha, aunque no será fácil, pero tampoco imposible.

Ya lo platicaremos.

¡Hasta la próxima!

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