OTRA VEZ EN LA ORILLA
23 - Septiembre - 2015
El pasado sábado en el Estadio Victoria, los Rayos del Necaxa sufrieron una dolorosa derrota dos goles por uno a manos de los Coras de Tepic que comanda José Luis González China, en un partido que debiera haberse ganado por la manifiesta superioridad que el Necaxa tuvo en el campo, pero que una actitud sobrada y la falta de concentración de algunos jugadores hizo que los tres puntos se fueran a Tepic, Nayarit y los Coras obtuvieran su primer triunfo de la temporada.
Todas las derrotas duelen, claro que cuando ocurren en casa duelen más.
De ninguna manera estoy de acuerdo con lo declarado por Miguel de Jesús Fuentes DT del Necaxa en el sentido de que “....la pelota no quiso entrar...”, la realidad es que tanto Rodrigo Prieto como Jahír Barraza, Jesús “Pulga” Gómez y quien mas ustedes gusten y manden, se cansaron de tirar por la borda claras oportunidades de gol.
Y en la parte baja Beto Padilla salta en el área chica por una pelota, calculándola mal y fallando, y esta falla que Roberto “Güero” Salcedo no esperaba, se conjuga con su desatención y por en medio de sus piernas la pelota se mese en las redes dándole el empate a Coras.
Ya en el segundo periodo y en pleno dominio necaxista, Coras sorprende en un veloz contragolpe a la defensiva necaxista que se había ido alegremente al ataque y nos vacuna con el segundo y definitivo gol.
De nada sirvió que Coras terminara con diez hombres por una rigorista expulsión de Quetzalli Alvarado, Necaxa presa de sus nervios sólo atacó desordenadamente y las que tuvo las siguió regalando para beneplácito nayarita.
En resumen fue una semana para el olvido. Primero la goleada 5-2 que nos propinaron los Cañeros en el ingenio de Zacatepec y después cuando la afición necaxista se relamía con el liderato, así como otras veces se ha relamido con algún campeonato o en alguna Final de Ascenso, se quedó rabiando del coraje al ver la falta de actitud, de decisión y de capacidad para sacar adelante los partidos que se deben de ganar.
Ojalá esta semana sirva de parte aguas y Necaxa enderece el rumbo ya que de otra manera sólo nos espera lo que ha sido común denominador desde que estamos en el Ascenso MX: quedarnos en la orilla.
