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¿NO QUE NO CHATOS?

08 - Abril - 2016
alan-amper Columna Necaxa Alan Amper ¿No que no chatos? Así es… ¡Fuerza Rayos! “¿No que no chatos?” diría Cantinflas y es que una y otra vez escucho que nadie le va al Necaxa, que apenas tiene gente, que en la Ciudad de México la gente lo olvidó y en Aguascalientes nadie lo aceptó. Falso. A los poderosos Rayos del Necaxa los quieren aquí, allá y acullá. El Estadio Azul se colmó de gente ataviada en prendas rojiblancas, como si su niñez reviviera y en sólo noventa minutos pudiera recuperar una pizca de lo que fue y ya no es. Los de Aguascalientes disfrutaron de una proeza que pocas veces han tenido el placer de ver. Ambos, los de aquí y los de allá –términos subjetivos sin importar la ubicación– están cada vez más identificados con el equipo y su juego. Este es el Necaxa que la gente quiere ver: jugadores entregados a la causa, que sientan la camiseta –ya sea por objetivos personales o grupales–, que besen el escudo con verdadera pasión y no sólo en modo automático, que rindan tributo a la gente que los sigue a todas partes… Alfonso Sosa con su estilo y planteamiento, y los jugadores sudando la gota gorda de a poco han (re)conquistado a la gente. El trabajo de la gente de pantalón largo y el equipo administrativo han generado más comunión entre equipo y afición y eso, sin importar los resultados, debe seguir trabajándose, pues es la única forma de recuperar la relación desgastada. Es curioso pensar que hace un par de meses Isijara era un jugador sin talento, que no merecía vestir la playera rojiblanca, a los ojos de muchos aficionados. Hoy, esa misma gente se come sus palabras y aprende una lección. Algunos jugadores necesitan un poco de tiempo para explotar y poco a poco demuestran su valor. También es importante destacar el trabajo de Ramos en la defensa y Prieto al frente, ambos experimentados y corajudos, que no se dejan vencer. Es verdad que Necaxa hizo un gran partido frente a Cruz Azul y que si gana a Veracruz será una nueva crónica llena de alegrías pero ¡alto! No hay que dejar de lado el único objetivo verdaderamente importante, el ascenso. El equipo debe seguir jugando con ese estilo llamativo y ganar, ganar y ganar hasta conseguir el anhelado ascenso. El dato. Qué cínico y caprichoso es el destino. Necaxa y Veracruz tienen mucha historia: En 1994 en Puebla, el entonces cuadro capitalino consiguió su última Copa México derrotando 2-0 a los jarochos. Los Rayos dejaron hace ya varios años la Ciudad de México, y casualmente, en su último partido como local en el Estadio Azteca, enfrentaron a Veracruz, el resultado fue un triste empate sin goles. En el infierno, tras el trágico primer descenso, Necaxa comenzó su historia en la Liga de Ascenso cuando recibió a Veracruz y lo derrotó por la mínima diferencia… Un nuevo capítulo será la final de la Copa MX. Es curioso que Rayos consiguió su primer título de liga frente a Cruz Azul y nuevamente los derrotó, en ambos casos, llegó con etiqueta de víctima. Irónico que cuando en los 80, cuando convirtieron al Necaxa en Atlético Español, mucha gente se convirtió en aficionada a la Máquina, y cuando el equipo revivió, no regresaron a las filas rojiblancas… Así de caprichoso es el destino. Y una vez más, con orgullo digo que soy del Necaxa, y que pase lo que pase con Veracruz, pase lo que pase en el torneo de liga, siempre, seguiré siendo rojiblanco. Así es… ¡Fuerza Rayos! Cualquier duda o comentario favor de escribirme a [email protected], Twitter: @AlanAmper

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