BUEN FUTBOL
25 - Abril - 2015
Así es…
¡Qué pesadilla! ¡Qué pesadilla son Rodrigo Prieto y Diego Mejía! Primero con Neza y ahora con Dorados…
Del planteamiento táctico de Carlos Bustos sólo puedo decir que aunque fue efectivo, es muy poco atractivo, es deprimente; siempre es más fácil destruir que construir. Rodrigo Prieto y Diego Mejía de nuevo son un dolor de cabeza, apenas llegó Dorados pero ellos supieron aprovechar bien las jugadas que tuvieron.
A veces el fútbol es injusto, es más, yo diría que la mayoría de la veces. Esta vez Necaxa puso el fútbol y no concretó, aunque a decir verdad, tampoco generó llegadas muy creativas. Sí, se mantuvo en la cancha del visitante pero no supo cómo perforar la defensa comandada por Lacerda y Ábrego.
Es época de sumar así que evitaré comentarios negativos. Tengo que destacar a Carlos Hurtado, Jesús Isijara y Luis Gorocito, desde que entraron al campo la cara ofensiva del equipo cambió, hubo más profundidad al ataque y más ideas en las llegadas. Sin Víctor Lojero en el campo, entonces la lógica indica que alguien acompañe a Rojas reteniendo el balón, alguien que sea capaz de meter el cuerpo y prácticamente generar por sí mismo de la nada, una jugada de gol.
En Culiacán el equipo habrá de salir a buscar desde el inicio un par de anotaciones que emparejen el tema de los goles de visitante, eso es obvio; pero también Necaxa deberá buscar desgastar al contrario, no con faltas, sino corriendo, hacer que el rival corra detrás del balón.
El papel de Michel Gibrant en la media cancha es trascendental, el mediocampista tiene visión de juego y él es quien debe distribuir hacia delante, por sus pies deben pasar las ideas al ataque. Luis Pérez, por otro lado, con la enjundia y fuerza que se le conocen debe hacer el “trabajo sucio” de recuperación de balón. Prieto, Mejía y Nurse, delanteros de Dorados, son atacantes veloces, la defensa debe darles un poco de espacio para no perder la marca, para hacer los recorridos sin estar presionados.
Me atrevo a decir que si Necaxa vuelve a proponer el juego y es un poco más contundente, entonces se llevará las semifinales. Si los Rayos se dedican a jugar y tocar el balón, a crear llegadas con ideas y no sólo mandar centros, entonces la victoria será nuestra. Buen fútbol, eso es todo.
Es momento de recordar que los Rayos son campeones y aunque hay una segunda posibilidad de disputar el ascenso en un par de encuentros frente al nuevo campeón, sin lugar a dudas el camino óptimo está en seguir vivos lo que queda de este torneo, prácticamente sin importar cómo.
Hace unos días leía una columna antigua que escribí, de la época del primer descenso y regreso a lo mismo. Ahora, es cuando los partidos se ganan en el campo y no por el peso del nombre del equipo… lo que importa es quién ponga más fútbol, quién juegue más inteligente. Es verdad, para los jugadores portar la casaca del Necaxa tiene más renombre, en teoría más compromiso (con la historia del equipo o del fútbol mexicano) y por supuesto más cobertura mediática, pero también es verdad que los rivales se juegan una posibilidad de mostrarse en Primera División, de poder contar a la larga que ellos vencieron al legendario Necaxa.
Así es…
Cualquier duda o comentario favor de escribirme a [email protected] o en mi Twitter: @alanamper. ¡Fuerza Rayos!
