BANDERAS ROJIBLANCAS Y ALGO MÁS
07 - Mayo - 2015
Así es…
La hora cero está cerca. La afición rojiblanca lleva mucho tiempo esperando otra oportunidad para ascender, para inflar el pecho y gritar fortísimo que Necaxa es de Primera División; pero tanta espera, tanta expectativa, tantos análisis, tantas lágrimas, también generan más nervios, más miedos.
Dicen que el miedo paraliza y hoy es tiempo de moverse, de asegurarse que ninguna pesadilla detenga el sueño de regresar a Primera División.
Apenas hace unos días decía que el fútbol es injusto, que no siempre gana el que lo merece o el que juega más atractivo; sigo pensando lo mismo y Dorados demostró en un par de días, que el balompié devuelve todo a su lugar: Contra Necaxa se echó para atrás primero, sin merecerlo ganó, después se defendió con el balón y finiquitó la serie; frente a San Luis propuso (no todo el tiempo, claro) y se llevó una merecida victoria.
Del conjunto potosino, con todo el respeto que le tengo a su afición, debo decir que es aburrido, muy aburrido. Con el estilo de Raúl Arias difícilmente podrán recuperarse y es una pena porque tienen jugadores muy interesantes; créanme, lo sé, lo viví como aficionado rojiblanco durante mucho tiempo.
Quedan algunos días antes de saber quién será el rival para buscar el ascenso -aunque prácticamente lo conocemos-, y es por eso que me atrevo a hacer un atento llamado que probablemente repetiré más allá del resultado inicial. A estas alturas del año futbolístico no importa si eres fanático del Necaxa oriundo de la ciudad de México o de Aguascalientes, no importa si le vas al equipo desde hace mucho y conoces su historia o apenas has visto algunos partidos; lo que verdaderamente importa es que hagamos sentir el Estadio Victoria, que se escuche a la afición rojiblanca como una misma, como nunca antes.
En el mismo sentido, qué orgullo me da ver banderas rojiblancas yendo y viniendo de un lado a otro, de ciudad en ciudad atrás del equipo, empujándolo. Bien el Comando Rojiblanco que busca sumar -¡saludos!-, bien la gente que se para en cancha ajena para gritar por los Rayos. Por favor, que en todos lados se mantenga la paz y la hermandad, busquemos que, sin importar el resultado no haya resultados que lamentar.
El fútbol da revanchas más rápido de lo que podríamos pensar… y cuando el golpe llega es contundente. Hace unos años estábamos llorando en el Azteca el primer descenso del Necaxa, llorábamos el fútbol desangelado que jugaban, llorábamos que algunos cuantos convertían la historia de los Rayos en una pesadilla… hoy la rueda ya se movió y el que entendió, entendió.
Así es…
Cualquier duda o comentario favor de escribirme a [email protected] o en mi Twitter: @alanamper. ¡Fuerza Rayos!
